Por sus recursos naturales, su clima, interés histórico, diversidad cultural, accesibilidad, la competitividad de sus precios y su estabilidad política, la República Dominicana es actualmente la isla de mayor atracción turística en el Caribe.

Adicionalmente, el turismo es uno de los sectores más atractivos para la inversión en épocas actuales. Primeramente, no hay restricciones para el capital extranjero, si bien los guías turísticos y los empleados de casino deben ser dominicanos. Igualmente, las agencias de viaje no pueden ofrecer servicios transfronterizos a menos que cuenten con un representante local en República Dominicana. Lo segundo es que el sector cuenta con atractivos incentivos fiscales en la compra de los terrenos para explotación turística, la construcción y el aprovisionamiento de hoteles y los impuestos cobrados sobre las utilidades generadas. Estos incentivos se acrecientan cuando los proyectos son llevados en determinadas áreas consideradas “de escaso desarrollo”.

El manejo y las políticas del sector son dictados por el Ministerio de Turismo, el cual en adición a sus instalaciones en el país, cuenta con oficinas en diversas partes del mundo. El Estado no participa directamente en el mercado turístico, pero si apoya el desarrollo del sector especialmente en áreas consideradas sostenibles como el turismo cultural y ecoturismo.  

 

¿Cómo podemos ayudarle?